La Provincia  16/06/2013

Garantizar la permanencia de una refinería y la construcción de un parque de almacenamiento son claves para asegurar en Canarias el abastecimiento de combustibles y la estabilidad de los precios. El Centro Atlántico de Pensamiento Estratégico (Catpe) llama la atención, en su último estudio Política Energética en Canarias. Horizonte 2030, sobre la debilidad del sector energético como uno de los ejes de desarrollo de la economía regional. Las causas: la elevadísima dependencia exterior basada exclusivamente en el petróleo y, en segundo lugar, un evidente déficit de infraestructuras de generación y de transporte de energía eléctrica, que la última iniciativa legislativa por parte del Gobierno de Mariano Rajoy no sólo no corrige sino que «obstaculiza las posibles soluciones», señala el estudio.

El análisis del think tank -patrocinado por BinterCanarias, Canariensis, Feralon, Lopesan, Grupo Vega Grande, Astican y Ralons- avisa de que empieza a ser urgente un cambio en el modelo energético que minimice las importaciones y, al tiempo, potencie al máximo el uso de las fuentes de energía propias. Esto es, las procedentes del sol, el aire y el mar, pero también la explotación de los hidrocarburos que Repsol -merced a la autorización otorgada por el Estado en marzo del año pasado para nueve cuadrículas al este de las Islas- pueda hallar en el subsuelo marino.

Como contrapunto a ese marco de vulnerabilidad, el estudio hace hincapié en que, afortunadamente, en Canarias se dispone de las condiciones naturales, un avance en la planificación de hacia dónde se quiere ir y competencias ejecutivas para desarrollar un modelo eficaz, seguro y sostenible aún antes del límite de 2020 impuesto por Bruselas para avanzar en la «descarbonización» de la economía de la Comunidad Autónoma. ¿Que hace falta para ello? Desde luego, según remarca el estudio, mayor agilidad administrativa para dar luz verde a los proyectos y más seguridad jurídica que no haga huir a los inversores por cambios legales imprevistos y que permitan una rentabilidad razonable, teniendo en cuenta lo especial del territorio insular.

Z Refinería

En tanto llega ese horizonte, Catpe avisa de que es preciso disponer de estrategias ante una posible desaparición, aunque sea temporal por cambio de su emplazamiento, de la refinería de Cepsa en Santa Cruz de Tenerife, la única entrada de fuel a las Islas. El cese de actividad de la planta no sólo pone en peligro, de forma evidente, el abastecimiento de combustibles sino que, de inmediato, dispararía los precios en el mercado interior.

El estudio apunta dos medidas: la primera, «irrenunciable», es la construcción de un parque de almacenamiento estratégico de productos petrolíferos; la segunda, menos perentoria, es la ubicación de una segunda planta de refino que sirviera de apoyo, bien en el puerto de Granadilla bien en el de Arinaga «o en cualquier otra área donde lo permita la ordenación del territorio». Una y otra solución posibilitaría, de inmediato, la competencia y por ende precios más favorables para el consumidor interno y la aviación, según entienden los autores del análisis.

Si para la nueva refinería Catpe no se decanta por ubicación alguna, para el gran almacén de combustible el think tank sí se prefiere Granadilla frente a otra ubicación. ¿Porqué? Una razón «incontestable», frente al Muelle de la Esfinge, en el Puerto de La Luz y de Las Palmas, o el Dique Este en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, es evitar el trasiego continuado de camiones cargados con productos inflamables por el centro urbano de las dos capitales canarias.

¿Qué factores contribuyen a establecer los precios de la gasolina y el gasoil en Canarias? Según ha determinado la Comisión Nacional de la Competencia: la alta concentración de estaciones de servicio, la limitación de puntos e importación de productos ligeros del petróleo y la fragmentación insular.

En consecuencia, la distribución a las gasolineras se reparte entre tres empresas -Repsol, Cepsa y BP- que en la gasolina 95 octanos copan el 60% del mercado y el 67% para el gasoil. Y en la importación sólo Disa y Terminales Canarios (propiedad al 50% de BP y Repsol) tienen derechos para las gasolinas, mientras que para los gasóleos la mayor parte se reparten entre Cepsa (40-50%), Disa (20-30%) y Repsol-BP (20-30%). Además Disa controla todos los transportes de carburantes entre las Islas.

Z Gas natural

Pero no sólo abrir la mano en el refino y aumentar el almacenamiento influye en los precios, el equipo de estudios de Catpe sostiene que también la introducción del gas natural en las Islas reduciría la factura de combustibles en el Archipiélago en un 20% sólo en la generación eléctrica. Esto es, el coste de fuel que se quema para producir electricidad en las centrales termoeléctricas de la región.

Recuerda el think-tank que desde 1989 el Pecan prevé la introducción del gas natural en las Islas. Pero 24 años después sigue sin ser una realidad por los problemas legales surgidos en la autorización del puerto de Granadilla y por la indefinición de los gestores de Gran Canaria sobre dónde se debe ubicar la regasificadora prevista en la Isla.

Catpe advierte que, aunque la dependencia a los hidrocarburos disminuya en función de una mayor presencia de las renovables, ésta seguirá existiendo en un porcentaje elevado. Por lo tanto, si hay hidrocarburos en el subsuelo canario, debería explotarse.

Según apunta el estudio, citando un informe de la Asociación Española de Compañías de Investigación, Explotación, producción de Hidrocarburos y Almacenamiento Subterráneo (ACIEP), de todas las zonas estudiadas de España en las pudiera encontrarse gas o petróleo Canarias tiene el 62% de probabilidades para el crudo y en 55% para el gas. Según las mismas estimaciones junto a Lanzarote y Fuerteventura se podrían obtener 1.200 millones de barriles de crudo y 226 mil millones de metros cúbicos de gas. En dinero la traducción es de 40.470 millones de euros, 2.024 por año-en una producción escalonada en 20 años estimando a 100 dólares el barril de petróleo y 245 los mil metros cúbicos de gas- . Supondría el 5% del Producto Interior Bruto (PIB) de Canarias.

Z Petróleo

Catpe tiene la convicción de que la oposición social a las prospecciones y posteriores trabajos de extracción se debe a que no se ha hecho un buen trabajo de información a la ciudadanía. Frente a los planteamientos del Gobierno de Canarias y de las islas de Lanzarote y Fuerteventura contrarios a la posibilidad de explotar esas fuentes de energías, el think tank hace hincapié en la distancia desde el punto de extracción a las costas insulares (60 kilómetros); la experiencia en otras áreas turísticas del plantea y subraya que los peligros para Canarias, en caso de vertidos, serían más factibles por parte del tráfico marítimo de petróleo. Cada año, apunta, cruzan aguas próximas a Canarias 553 millones de barriles de crudo, equivalente a unas 75.000 toneladas diarias. Es decir, casi diez veces la producción máxima diaria prevista en las Islas.

Z Leyes

El think tank insiste en la necesidad de crear una marco jurídico seguro y estable si que quiere activar la economía en el sector en la energía. En ese sentido critica el proyecto de ley impulsado por el ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria para los sistemas insulares eléctricos. Sin las enmiendas introducidas en el Congreso el texto era, señala, intervencionista, contrario a las directivas europeas e incapaz de generar competencia. Y pese a la corrección que pretende el legislativo en proyecto de ley «desperdicia una vez más una clara oportunidad para facilitar el desarrollo de las renovables en Canarias», al mantener la suspensión a las primas.

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