La cantidad y calidad del talento y el recurso humano es un requisito primordial para el desarrollo, el crecimiento económico y la competitividad de una región.

Estoy convencida de que es fundamental dominar idiomas, que vivir fuera permite ser más independiente, responsable y las personas aprenden a ser más tolerantes. Por razones personales empecé a visitar colegios del centro de Europa y no salía de mi asombro al ver como en este país la mayoría de los colegios eran públicos, el nivel de resultados espectaculares, el dominio por parte de los alumnos de la segunda lengua muy superior a la nuestra y las instalaciones deportivas, con las que cuentan los colegios impresionantes, a pesar de que la muchos de los alumnos acuden a su centro en bicicleta y ya tienen buena parte del ejercicio diario recomendado garantizado, por este medio.

Los datos nos demuestran que los niños españoles de edades comprendidas entre 9 y 17 años realizan actividad física con una frecuencia insuficiente a la recomendada. ¿Cómo nos ocurre esto cuando sabemos que el deporte es clave para la creación de hábitos saludables y fundamentales para una vida activa? La UE recomienda una hora diaria de deporte a estas edades, ya que además de ser saludable, fomenta el trabajo en equipo y la tolerancia. Nosotros con un clima que nos permite hacer todo tipo de deporte al aire libre, que contamos con unas instalaciones naturales más que envidiables, pero bueno seguimos con lo principal del artículo.

Cuando me entrevisté con la directora de un colegio, que me llamó poderosamente la atención, le pregunté por la relación de libros que un niño de secundaria debía comprar y su respuesta fue contundente, allí no se compran libros, los niños de este país tratan los libros como auténticos tesoros y se los pasan de unos estudiantes a otros impecables y por cierto no hay complejos, no pasa nada por ir con libros prestados. En ese momento me paré a meditar un rato. Cómo es posible que en uno de los países más ricos de Europa, no se gasten todos los años 300 o 400€ en libros por niño y nosotros una región con una renta per cápita mucho más baja que la media europea nos permitamos año tras año comprar libros. En octubre de 2013 el Defensor del pueblo (informe sobre “Gratuidad de los libros de texto”) denunció la sustancial reducción de las becas para la compra de libros. El informe respondía a la iniciativa en change.org de Elena Alfaro (“Necesitamos precios justos para los libros de texto”) Volvemos a lo mismo al llanto y a la subvención, pero si este problema se puede atajar mucho más rápido se trata de tener sentido común y hacer lo que hace todo país civilizado, educar a nuestros hijos para que cuiden los libros y reciclar.

Ya me plantee esta cuestión cuando llegué por primera vez al Campus Universitario Americano donde estudié la carrera y vi entusiasmada como en el mismo campus aparte de un gimnasio y una biblioteca impresionantes también existían una cantidad increíble de comedores que ofrecía los menús a precio de estudiante y unas librerías espectaculares donde se vendían los libros de segunda mano. ¡De eso hace ya 25 años! En definitiva, más de los mismo, nuestro sistema actual es un síntoma más del capitalismo de amiguismo, nadie se quiere enfrentar al sector editorial que evidentemente cuenta con nutridas relaciones con el cuarto poder.